El Secreto del Dinero en el Matrimonio

Es muy interesante como este pastor menciona algo que muchas veces se omite o se ha malinterpretado en la fe cristiana, referente al manejo del dinero en un matrimonio.

Todo comienza ante la pregunta de si un matrimonio debe dar su ofrenda o diezmo juntos o por separado.

En este caso el pastor Obed de Africa hace incapié en el hecho de que un punto clave para las finanzas de un matrimonio es que la mujer tenga lo propio pues es incluso su deber y su derecho. Pues si el hombre tiene todo y la mujer nada, se crea una debilidad en el matrimonio.

Asi es, mientras que el varón podría caer en el error de sentirse más seguro, en realidad al dejar a la mujer sin algo propio está creando debilidad en su propia familia. Y que si la mujer trabaja sólo de ama de casa, aún así es un trabajo y debería acordarse algo que deba recibir ya sea quincenalmente o mensualmente como compensación para ella misma.

En ese caso recomienda que la mujer acuerde:

  • Cuales serán las condiciones del servicio. Cuanto voy a recibir al mes por no trabajar y dedicarme al hogar.
  • Cuando se terminan los beneficios del servicio
  • Cuales son mis bonos y beneficios

Y cita el caso bíblico de Joanna en Lucas 8:3

y Juana, mujer de Chuza, mayordomo de Herodes, y Susana, y muchas otras que de sus bienes personales contribuían al sostenimiento de ellos..

Biblia Lucas 8:3
Leer el post “Los Cuatro Principios para construir un Destino”

El que la mujer tenga sus bienes privados y propios e incluso su propia cuenta bancaria lo menciona porque anteriormente y más en un país como África esto se ha venido omitiendo a favor de que la mujer sea sólo ama de casa.

El problema con esa visión es que si no se le entrega algo propio a la mujer, esta queda desprotegida ante situaciones como un conflicto, emergencias o la muerte de su esposo.

Así que aconseja a las mujeres que no sean personas carentes de algo propio.

También advierte que lo anterior no se contrapone con el hecho de que todo lo producido debe ser dirigido centralmente al hogar y presentado al esposo, pero que previo a eso ya debe estar acordado qué cantidad de eso va a regresar a manos de la mujer para ser suyo propio.

Indica que la mujer puede tener su cuenta privada aún cuando el marido no sepa pues es ahí donde ella maneja a su gusto todo lo que ya ha sido contado como suyo y de eso no está obligada a dar más, e incluso puede decir “no tengo dinero” aún cuando si tenga su cuenta privada.

Pero para el varón, este pastor indica que no puede sólo decir no tengo, que el varón fue creado con la fuerza para buscar algo que traer al hogar, más si de verdad salió hizo el esfuerzo y no lo ha conseguido entonces ahí podrá apoyar la mujer, pero sólo bajo esas altas presiones.

Creo que independientemente de si somos de fe cristiana o no, esta reflexión es relevante en cuanto a que si ambos miembros del matrimonio, hombre y mujer, tienen lo propio, se verán fortalecidos y más seguros y si es así, entonces el matrimonio como empresa también será más fuerte y tendrá más posibilidades de éxito.

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